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Dar rienda suelta
La fe tiene un parecido a la risa. Uno la deja ir, sin reparos. Se ponga quien se ponga delante. Brota con la osadía y la naturalidad de un torrente cargado en primavera. Lo difícil es meterse dentro, pasar de la mente al corazón, de lo que se piensa a lo que se hace. Porque ahí estamos todos, midiendo con una tacañería un poco sosa lo que le damos a la vida. A veces uno se desespera por tener imborrable sensación de ser una presa de sí mismo. Trato de contener algo que, po
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23 oct1 min de lectura


Lo numinoso
En su obra Lo santo (1917) Rudolf Otto define lo numinoso como aquella dimensión de lo sagrado que nos hace topar con lo radicalmente otro. En ese choque con la otredad despiertan, al mismo tiempo, dos movimientos dentro del alma que no son excluyentes: temor reverencial y fascinación, mysterium tremendum et fascinans. Son aspectos que deben entenderse como consecuencias del encuentro con lo sagrado, y no como sus causas. Lo numinoso hace surgir en nosotros el sentimiento de
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21 oct5 min de lectura


Levantar la mirada
Volvía de una charla en Xaloc —el colegio donde cursé bachillerato—, después de un día ajetreado. Aún estaba emocionado: esa misma mañana había hecho las pruebas para el segundo nivel del aula de teatro de la uni y me habían cogido. Entre las clases, la prueba y un entreno cañero, estaba bastante cansado, así que opté por tomar la línea 12 de bus, que recorre la Gran Via de pe a pa, y evitar los inacabables transbordos del metro. Era la opción más larga, pero no tenía prisa y
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21 oct2 min de lectura


Tomar cartas: IA y Cine
Al igual que en muchas otras materias y ámbitos, también se está hablando —y mucho— del uso de la IA en el cine. No es para menos: ya existen festivales en los que se presentan películas creadas íntegramente mediante esta tecnología, véase el reciente Atlàntida Film Fest. Hay una multiplicidad de voces y mucho ruido entorno al asunto, y escasea el rigor y el análisis crítico. De hecho apenas hay artículos que traten de frente el problema. La mayoría parecen más preocupados po
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10 oct5 min de lectura


Papá, quiero ser profesor de primaria
Éramos unos treinta padres de familia, de edades distintas, algunos ya con nietos. El grueso lo formábamos padres con hijos en la universidad o en bachillerato. Más o menos nos conocíamos todos. La charla trataba sobre la retirada del concierto económico a las escuelas que imparten educación diferenciada. El ponente, que era presidente del consejo de una de ellas, lo explicó de maravilla, en menos de diez minutos, y nos dejó muy tranquilos. Habían hecho bien los deberes: ajus
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10 oct4 min de lectura


La memoria de mi vida
Por una serie de casualidades aquella tarde/noche estábamos solos. Nuestros hijos cenaban fuera. En casa reinaba un silencio cálido, expectante, solo interrumpido por el trisar de las últimas golondrinas del verano, que sobrevolaban el patio de manzana. Preparé una cena básica, que consistió en sacar el gazpacho de la nevera y la tortilla de patatas que Alejandra cocinó el día anterior. Tosté pan y en un bolecito puse unas aceitunas curtidas por el abuelo y que salían del oli
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16 sept5 min de lectura
De despedidas y nuevas etapas (hasta luego C.)
Mi hermano mayor, C., se ha marchado por primera vez a vivir fuera de casa para estudiar un máster de Educación en Pamplona. En él y en nosotros se han mezclado sentimientos ambivalentes: alegría por una nueva experiencia que, sin duda, le iba a enriquecer, y tristeza por su ausencia, por el hueco que dejaba en casa. Algo así no había ocurrido todavía en mi familia. Este acontecimiento —empiezo a darme cuenta poco a poco— es el primero de muchos cambios importantes que se suc
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16 sept2 min de lectura


Desvaríos de fin de verano
Recuerdos de Soria durante el mes de agosto: el silencio, el viento, los campos de trigo, dorados como panes tostados al sol. Ahora fantaseo con aquel color; lo veo como un preámbulo del porvenir. El tiempo parecía detenerse, suspendido, apenas alterado por el vaivén de la luz. Los días se sucedían en un ciclo de felicidad: cada uno era la continuación natural del anterior. Uno se sumergía en un flujo constante de vida, sin pausas. La casa de piedra era un refugio fresquito,
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16 sept2 min de lectura


Un capricho necesario o en la casa de Tom Bombadil
Cada dos o tres veranos leo, de forma cíclica, un volumen de El Señor de los Anillos. Este verano le ha tocado a La Comunidad del Anillo. Es una lectura que alargo hasta bien entrado septiembre. Más que un ritual se trata de una pasión continuada, que empezó de una forma curiosa hace veintitantos años, en nuestros veraneos en Soria. Es una lectura crepuscular que no me cansa, al contrario. Tiene el mismo efecto que el de una vuelta a casa largamente ansiada. También es aurora
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7 sept4 min de lectura


Páginas de felicidad
Últimamente he estado recordando algunos momentos de mi infancia relacionados con la lectura. Quizá porque he tenido que despedirme de la biblioteca de casa. Vuelven a mí ciertos libros y escenas que transformaron profundamente el devenir de mi vida interior y alimentaron una imaginación desbocada que, todavía hoy, no sabe fijar sus límites. Recuerdo con gran nitidez los desayunos de fin de semana o en vacaciones: el libro asomando por encima del bol de cereales, el crujido c
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7 sept2 min de lectura


Más fragilidad y menos control
Escuchando un pódcast de inversión he reconocido una lección vital que me gustaría compartir. Quién lo diría: una reflexión sobre bolsa, dinero y mercados puede acabar explicando mejor que muchas conversaciones lo que nos ocurre cuando nos enamoramos. El entrevistado proponía un símil arriesgado, pero muy acertado. Los grandes inversores que han triunfado en el mundo bursátil comparten una cualidad: saben convivir con la incertidumbre y la volatilidad. No las celebran, por su
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7 sept4 min de lectura


A cor obert
Mi padre era comercial textil. Vendía cortinas por todo el país. Viajaba de lunes a viernes. Normalmente en coche. A veces, cuando debía cubrir un territorio más amplio como Andalucía, sus viajes se alargaban dos semanas. No hacía ventas a puerta fría. Tenía una red de representantes en cada zona, con los que visitaba las tiendas donde se exponían las cortinas. En esas visitas supervisaba el género en stock, cobraba y liquidaba las comisiones sobre lo vendido, enseñaba muestr
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15 ago7 min de lectura


Ordet y la figura femenina
Me he propuesto este verano ver las siete maravillas del cine según José Luis Garci. Ya en el prólogo del libro, el propio Garci se muestra incómodo con la cifra: deberían ser setecientas, o siete mil. Primer golpe de humildad: de esas siete solo había visto dos. Y yo, que me las daba de entendido en cine. Como buen cinéfilo fetichista, he decidido comprarlas en DVD, para convertir cada visionado en un pequeño ritual. Ya han caído Perdición, de Billy Wilder, y Ordet, de Carl
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15 ago2 min de lectura


Un secreto a voces
Durante este mes de agosto he participado en una convivencia con numerosos seminaristas y otros jóvenes que están planteándose la vocación. Ha sido una experiencia maravillosa y profundamente esperanzadora, en la que he podido conocer a un montón de personas sencillas, entregadas y llenas de vida. Ver a tantas personas juntas compartiendo penas, alegrías y un mismo deseo de conocer, seguir e imitar a Cristo hace que uno se cuestione su manera de mirar y afrontar la vida. La m
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15 ago2 min de lectura


Un contratiempo
A media mañana tenía una reunión de trabajo en el otro extremo de la ciudad, casi a las afueras. Era una reunión en la que yo intervenía como mediador. Durante el desayuno decidí ir sin móvil y en autobús, concretamente con el 54, que tiene parada e inicia su recorrido delante de mi despacho (lo cual me permite elegir asiento y perspectiva). Fue una decisión, a todas luces, equivocada desde el punto de vista de la productividad y la economía del tiempo. El trayecto en autobús
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1 ago6 min de lectura


Un mes o un segundo
Ya ha pasado un mes. Treinta días que han desfilado como un vendaval: deportes, piscina, excursiones, comidas, convivencia, ciudad, montaña.… Tantas cosas que a mi cabeza aún no le ha dado tiempo a procesar. Estas líneas son apenas un esbozo de una dinamita vital que ninguna palabra sería capaz de capturar. Durante este mes de julio he estado haciendo de monitor de adolescentes en un centro del Raval. La experiencia que ya había tenido en otros años ha cobrado este año un s
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1 ago2 min de lectura


Ni un simple "hola"
Hace unos días me encontré con Pietro. Caminaba frente al Arco de Triunfo y allí estaba, a punto de montar en una bici junto a quien parecía ser su novia. Entonces me asaltaron dos impulsos opuestos. Una parte de mí quería acercarse, saludar, retomar el contacto y saber de su vida; al fin y al cabo, durante años fue un gran amigo. La otra —la que acabó imponiéndose— era un rechazo extraño, casi físico. Procuré que no me viera; incluso estuve a punto de cambiar de acera. Al po
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1 ago2 min de lectura
Todo lo que soy
Todo lo que soy es esta espera (innombrable, no habría dudado en llamarla así hace unos años). No sé qué más decir: ahora las palabras arden en sus propias cenizas y no tengo manera de distinguir unas de otras (palabras, llamas, cenizas). Y está bien en realidad, porque a veces me busco (dentro o fuera del lenguaje) como el que espera encontrar un rastro de luz antigua, inmemorial, o un merecido tesoro perdido en la tiniebla. Pero no hay tal lugar, forma o revelación. Qué cie
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19 jul1 min de lectura


La extrañeza del verano
Vengo a comentar una sensación que me ha estado asediando estos últimos días y a la que difícilmente podré dar forma, aunque lo intenten estas líneas. Para muchos, el verano se erige como la mejor época del año: un tiempo donde conviven el descanso y la posibilidad de hacer aquello que el ritmo ordinario impide. Para mí, en cambio, este verano —y sospecho que también los próximos— tiene la forma de un impás: una suspensión hecha de nostalgia y expectativa. Nostalgia de verano
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19 jul2 min de lectura


Abrazar el fondo
Lidiando últimamente con muchos sentimientos confusos y contradictorios, con pensamientos inconexos y con partes de mi vida que parecían pedir ser ordenadas. He estado mal, aunque sin una causa clara y evidente. A veces, las intenciones profundas del corazón se agitan en un estrato de nuestro interior al que no sabemos cómo acceder. Y quizá no se trate de forzar una respuesta, sino de respetar esos procesos, sus tiempos y sus giros. Tal vez lo fundamental no sea una cuestión
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19 jul1 min de lectura
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