FULGOR
- Dp
- 27 dic 2025
- 1 Min. de lectura
Miraba fijamente la pared,
como quien busca una señal
en el blanco desvaído por el tiempo,
una verdad dicha en voz baja, un espejismo,
nada.
Hay silencios que llenan el vacío,
y silencios, como este, que nos aturden
hasta el punto de dudar de la existencia.
Qué difícil explicar el abismo
y sentirse amado al mismo tiempo.



Comentarios